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Por una verdadera evaluación criterial

Desde inicios del curso 2021/22 está teniendo lugar un animado debate en torno a la evaluación criterial en varios canales de conocidas redes sociales, protagonizado por profesorado de enseñanza no universitaria. Como las redes sociales no facilitan exponer una argumentación de forma sostenida, me atrevo a escribir este post con mi humilde opinión. Puesto que soy profesor desde hace décadas en Secundaria, solo pretendo aplicar estas reflexiones a este nivel, ignorando si se puede generalizar a otros niveles. Referencias a los criterios de evaluación se pueden leer, de forma genérica, desde la LOGSE (1990) hasta la LOMLOE (2020). Por tanto la idea, al menos en su forma más inicial, puede tener más de 30 años. No obstante la expresión ‘evaluación criterial’ solo la encuentro, curiosamente, en la Orden de 15 de enero de 2021.  La literatura pedagógica ha diferenciado, no siempre con una interpretación unánime, entre evaluación normativa y criterial. A grandes rasgos, la evaluación normativa buscaba ‘normalizar’ al alumno respecto al resto del grupo, lo que suponía evaluar en relación a los logros que podían conseguir el resto de los compañeros en un grupo. Esta ha sido, de forma más o menos consciente, la manera habitual de evaluar en el profesorado, y se asocia a la manera más tradicional de impartir clase.  La evaluación criterial, al menos en su intención, pretende concentrar la labor docente en los criterios de evaluación como los referentes necesarios para valorar el aprendizaje del alumnado. De esta manera, al desprenderse de la tradición de ‘normalizar’, se haría más hincapié en la diversidad y se lograría estandarizar los logros que necesita el alumnado para...

Las pantallas más importantes de Séneca (I)

En Andalucía, la gestión educativa en un centro se hace a través de la plataforma Séneca. Es un caso evidente de éxito. La utilidad e implicación de sus responsables está fuera de toda duda. Sin embargo, no somos pocos los que, en ocasiones, pensamos que el desarrollo técnico apunta hacia funcionalidades que olvidan cuál es la principal tarea de nuestros sistema educativo. ¿Cuál es la principal misión de nuestro sistema educativo?. La respuesta a esta pregunta es tan compleja que solo podemos hacer pequeñas aproximaciones. Esta es la mía: la evaluación de los aprendizajes del alumnado. Sea cual sea la Ley Educativa que consultemos, la evaluación del alumnado siempre tiene un lugar relevante. Bien, pues la evaluación, como sabemos, es un acción que se lleva a cabo de un forma no individual sino colectiva. Concretamente, a través del equipo docente de cada grupo-aula. Es cierto, especialmente en los niveles superiores, que la acción colectiva se reduce a escuchar lo que cada docente declara sobre cada alumno y ‘anotarlo’ de forma cuantitativa o cualitativa, en el caso de Andalucía, en la plataforma Séneca. Sin embargo, incluso en el caso de la evaluación más solitaria por parte de un docente, el contexto de un alumno es siempre importante. Es decir, no solo cuenta que ‘tiene un 7 en historia’ sino que tenemos que considerar el tanto por ciento de aprobados en el resto de las asignaturas, las incidencias de convivencia, las ausencias, diversidad, etc. Pues bien, un docente con una media de 100 alumnos por año académico tiene pocos momentos para considerar, con el resto del equipo docente, todos estos apartados....

¿Y si el mejor flipped classroom lo hiciera el alumnado?

Post que resume mi participación en la Mesa Redonda del VI Congreso Internacional sobre buenas prácticas con TIC que ha tenido lugar en Málaga los días 18,19,20 Octubre 2017. Gracias a @quiquesr @luisalfonsosp  y @cepmalaga ‘Explicar un tema’ ha sido uno de las acciones más universalmente utilizadas en el sistema educativo. Desde la Antigüedad hasta el siglo XXI, pasando por los monasterios medievales, siempre ha sido uno de los momentos más repetidos en el proceso de aprendizaje. Entre los múltiples recuerdos que podemos tener de nuestra época de estudiante, siempre destaca los momentos, en que un docente determinado nos enganchaba en algún momento especial contando, relatando, explicando.. Incluso en el siglo XXI, cuando una metodología activa y comprometida con la acción cada vez tiene más espacio en la escuela, existen momentos, donde el alumnado espera una explicación corta donde el docente se compromete al describir un tema complejo para el estudiante. Una de las metodologías que más parece cuidar estos ‘momentos explicativos’ es la metodología inversa No necesita mucha presentación: el docente graba la explicación y la utiliza como punto de partida para iniciar un tema o como repaso del mismo. Ahora bien, la implementación de esta idea depende, como suele ocurrir, de factores que recorren desde la personalidad del docente hasta el carácter del grupo aula, incluyendo los medios técnicos a disposición de la comunidad educativa. En mi caso, nunca acabé de sentirme cómodo hablando a la cámara, a la tablet, añadiendo imágenes y dinamismo a una presentación enlatada que luego el alumno pudiera consultar en cualquier momento. No digo que no sea un recurso muy valioso, y que...

¿Para qué sirven las competencias clave y para qué no sirven?

La primera quincena de Julio puede ser buena para pensar sobre algunos temas a los que no podemos dedicar mucho tiempo en el mes de Junio, atropellados por la burocracia digital y la urgencia de las evaluaciones presenciales.  Uno de los temas sobre los que he escuchado opiniones más negativas en este final de curso, es el tema de las Competencias clave Al final de la última evaluación, cada docente tiene que constatar el nivel de competencia de su alumnado en cada una de las siete competencias. Los comentarios son siempre los mismos ¿para qué sirve esto? ¿quién lo va a leer? ¿quién lo va a considerar? Todos los docentes sabemos la respuesta: casi nadie está actualmente tomando en serio las competencias sino es como recurso meramente estadístico. Al realizar estos informes,   muchos docentes hemos obviado aquellas competencias sobre las que no éramos capaces de tener un juicio preciso, o bien hemos deducido las mismas en función de las notas de evaluación clásicas  Por ejemplo, la competencia matemática estaría en un nivel avanzado si la calificación en la asignatura homónima así lo indica. Incluso circulan por la Red, hojas de cálculo que transforman, de forma automática, las calificaciones ordinarias en niveles adquiridos de competencia según un peso previamente establecido para cada asignatura. Práctica que no hace sino evidenciar el absurdo de la obligación de evaluar por competencias alumno por alumno. Entonces, ¿las competencias clave no sirven para nada? A mi juicio tienen muchísima utilidad, pero no en el momento que se está proponiendo: en la evaluación final de cada curso. El tema de las competencias no es una exclusiva...

Software educativo y administración pública

Software educativo y administración pública Los que llevamos un tiempo en este sistema, recordamos con facilidad unos cuantos chascos de la administración educativa eligiendo o encargando software para aplicar en el aula y su entorno. Desde la plataforma Helvia hasta las tablets Dispositivo de aula (DDA), pasando por Colabora. Seguro que la comunidad docente más inquieta  encuentra decenas de anécdotas donde el software educativo  y felicidad no van de la mano (consultar twitter una tarde cualquiera 🙂 ) Esto está ocurriendo de nuevo una y otra vez; no es un problema de quienes son responsables políticos concretos, ni de que tengan más o menos conocimientos técnicos sobre el tema que traen entre manos. Estoy seguro de que dedican mucho esfuerzo y tiempo a hacerlo lo mejor posible. Es un problema, creo, más estructural. Por la misma razón que la administración pública no puede dedicarse a fabricar PCs tampoco le va bien cuando encarga institucionalmente software o empaqueta distribuciones educativas. La eficiencia y la proximidad a los problemas se pierden entre decenas de despachos hasta llegar a resultados que desesperan al profesorado cuando tiene delante el software. Sin embargo, no tiene por qué ser así. Como ejemplo, podemos centrarnos en dos categorías de software educativo a los que a nadie le gustaría renunciar: plataformas educativas, y cuadernos del profesorado. Es estimulante ver el desarrollo de aplicaciones como iDoceo, Additio, Edmodo, etc;  tanto como frustrante ver cómo la administración intenta poner trabas a la formación sobre algunas de estas aplicaciones Es verdad que apps oficiales como iSéneca y iPasen van mejorando, pero nunca van a llegar al nivel de desarrollo de las anteriores. Y ,además, ni siquiera...

Educación: ¿El informe PISA es objetivo? Los académicos se rebelan…. Noticias de Alma, Corazón, Vida

Educación: ¿El informe PISA es objetivo? Los académicos se rebelan…. Noticias de Alma, Corazón, Vida. Hoy la OCDE presenta la segunda oleada de resultados del informe PISA 2012. ¿Podemos fiarnos de sus resultados? Muchos académicos creen que no Origen: Educación: ¿El informe PISA es objetivo? Los académicos se rebelan…. Noticias de Alma, Corazón,...